Oda a los volantes inservibles
Por Patricia
La eterna discusión con los volantes, funcionan o no funcionan ese es el dilema.
Desde mi punto de vista, funcionan, aunque que no siempre aplican, esto va en función del tipo de negocio que tienes y de lo que quieres comunicar.
Por ejemplo, si tengo un café que uno de sus principales servicios es a domicilio, decido que la mejor forma de darme a conocer entre los vecinos es volantear (en este caso aplica, porque al volante se le imprime el menú lo que hace más fácil el pedido por teléfono y porque además estos locales no tienen a nadie que los asesoré en el tema de comunicación, por lo que toda su campaña se resume a los volantes y a la atención en mostrador), decido a cuantas cuadras a la redonda voy a darles el servicio y es en esas donde reparto los volantes, no reparto a donde no llegó o reparto quintándoles la leyenda de Servicio a Domicilio, una vez hecho esto lo único que queda por hacer es capacitar a mi personal, mantenerlo informado sobre los esfuerzos de promoción que se hacen y brindar el mejor servicio y atención.
¿Pero que pasa si mis empleados no saben lo que yo hago? ¿Si no existe un canal de comunicación entre ellos y yo? ¿Si decido repartir volantes en una zona y ellos no lo saben? Y lo más grave ¿Si ellos no tienen actitud de servicio y mucho menos sentido común? El negocio no funciona.

Cafe El Silo
A mi me llegó este volante y hablé para pedir dos capuchinos, pero la chava que me contestó me dijo que no llegaban hasta acá, yo le contesté que tenía el volante, como dándole a entender que si había llegado el volante a mi casa es porque hasta acá llegaba su servicio, pero ella me volvió a contestar que no llegaban, entonces colgué. Yo estoy exactamente a 5 cuadras y media del café, algunas son más largas así que más real a unas 9 cuadras y media, y la chava de plano me dijo que no y ni siquiera se tomó la molestia de investigar sus zonas de reparto.
Así que a la conclusión que llegué es nuevamente a las activaciones descuidadas (ver nota). Así como una marca invierte en una actividad para promocionarse, en las edecanes, en los gio´s, en los artículos promocionales, en el supervisor y en muchos otros detalles que se necesitan para que se lleve a cabo la activación y no se toma si quiera la molestia de supervisar y comprobar que el dinero que está invirtiendo sólo lo está gastando. Con el dueño del negocio pasa lo mismo, aunque en menor escala, también gasta (porque no invierte) dinero en el papel que ya subió, en la impresión de los volantes, en las personas que repartirán los volantes, en promocionar su negocio, pero tampoco funciona porque no informa a su personal.
Me parece absurdo que en pleno siglo XXI, con todas las campañas que existen a nivel mundial y que tenemos de referencia, con todos los fracasos de la competencia que hemos visto y criticado, y con la situación económica que vivimos donde lo que buscamos es hacer más con menos y mejor, sigamos dejando que pase esto. Es una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo y lo peor es que en muchos casos desprestigia a los que hacemos comunicación, porque todo se resume a que: ATL es muy caro, BTL son edecanes y los volantes son sólo para negocios pequeños que no tienen dinero para invertir pero si para gastar.
Es mejor 100 años de soledad que 365 días de malos publicistas
Por Patricia
Un día venía manejando sobre Gabriel Mancera hacia el rumbo de Azcapotzalco, era temprano y no había tomado café, por lo que a esa hora lo único que coordinas es el claxon para la señora que está parada en triple fila tratando de dejar a su hijo en la escuela y no percibes anuncios, espectaculares, paredes pintadas, etc. Que además se han vuelto tantos que la mayoría han logrado ser parte de la arquitectura mexicana y pasar desapercibidos, pero no éste.
Me toco el alto antes del cruce con obrero mundial, mientras bostezaba y miraba sin mirar esperando el siga, de pronto me tope con el espectacular más estúpido que he visto en toda mi vida.
Cabe mencionar, que menté madres durante un par de horas, no podía creer que alguien se atreviera, siquiera pensara una campaña así. Táchenme de exagerada, pero en un país donde la lectura no es el fuerte de la población y se tratan por todos los medios de hacer campañas que fomenten el gusto por ella, no se permite que alguien venga y te diga que la moda y el estilo es mejor que un libro, no!!!

El espectacular de Palacio de Hierro
Además no es de cualquier libro, si no es él libro, 100 años de soledad ha sido considerado como uno de los libros del siglo XX y su autor, el Gabo, es uno de los escritores más importantes de habla hispana.
Las primeras campañas de Palacio de Hierro, que por cierto fueron muy famosas y beneficiosas para su autora, fueron criticadas por lo banal del contenido y, por las más feministas, de la imagen que daban de la mujer. Podíamos estar de acuerdo o no, pero me parecieron que sólo ponían en voz alta lo que mucha gente creía que pensaban las mujeres, así que no le daba importancia.
Pero ésta de verdad me parece una campaña pendeja (sin afán de ofender, pero no encontré otro sinónimo) y sin ningún valor, aclaro que sólo he visto éste espectacular y otro que no recuerdo que decía, pero no me quedan ningunas ganas de conocer los demás ni tratar de entender que quieren proyectar o cuál es el objetivo de la campaña, pero es claro que no tienen ni estilo ni cultura.